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Jaime Batlle: "Estamos ante un cambio de escenario profundo, en el ámbito industrial, tecnológico y geopolítico."

| 30 agosto 2021


Hoy entrevistamos a Jaime Batlle, consultor de estrategia empresarial y desarrollo directivo. Experto en comunicación personal para la venta y la negociación, ha desarrollado a equipos de venta en más de 100 empresas de entorno multinacional.  Docente en el área de Formación Executiva en la Universidad Pompeu Fabra - Barcelona School of Management.

Pregunta: ¿Qué es según su visión una organización sostenible?

R: Una organización sostenible desde un punto de vista teórico es aquella que busca maximizar su impacto positivo en la sociedad y el medio ambiente, por encima de solo privilegiar la búsqueda de un beneficio económico. Estos tres pilares (económico, social y ambiental) son sobre los que se fundamenta la sostenibilidad corporativa.

P:¿La responsabilidad ambiental es similar en este sentido a la responsabilidad económica?

R: El debate en cuanto a la responsabilidad económica se centra desde hace años en la conveniencia de no destruir económicamente a importantes capas de consumidores, sin las cuales el mercado no tendría sentido y, en consecuencia, las empresas tampoco.

Obviamente, lo comentado hasta estas líneas no pone en tela de juicio la imperiosa necesidad de la empresa de ser rentable, objetivo que se alcanza a través de los beneficios, irrenunciables para toda organización empresarial.

El cambio de paradigma es importante y global, pues no afecta sólo a los directivos que dirigen las empresas, sino también a los accionistas, propietarios de estas.

P:¿Y cómo podemos ser partícipes de este cambio de paradigma?

R: No estamos ante un cambio estratégico, quizá ni siquiera ante un cambio de teoría de negocio en sentido Drucker, pues este cambio en el modo de producir afectará por supuesto, desde el lado de la oferta, pero estará condicionado también y profundamente, desde el lado de la demanda.

Estamos ante un cambio de escenario profundo, en el que confluyen y se concentran en el tiempo, acelerándose, cambios que hace tiempo vienen cristalizando, como lo es clarísimamente en el ámbito industrial, los cambios tecnológicos, por no hablar de los geopolíticos, que tendrán su influencia en este nuevo escenario.

P:¿Desde el ámbito académico, este cambio de paradigma tiene sus respuestas exclusivamente en la figura del mánager?

R: Mi opinión es que no, porque hoy el escenario es poliédrico y mientras el único objetivo, demostrado ya incoherente, sea obtener beneficios, lo que el accionista solicita al CEO es la resolución de una ecuación de primer grado y una sola incógnita, fácil de resolver.

El nuevo paradigma - escenario, implica una ecuación con tres incógnitas a combinar y resolver: la económica, la social y la ambiental y me atrevería a decir que el concepto sostenibilidad implica contestarnos una pregunta: ¿cómo ser rentables durante más tiempo a velocidad más reducida?

P:¿Y cómo propones resolver este reto?

R: Este sí que ya no es sólo cosa de managers, sino de accionistas cuyas empresas se verán cada vez más condicionadas por un comportamiento de un consumidor más consciente y orientado. Las escuelas de negocio y universidades que formamos directivos, como la BSM-UPF y la Escuela del Agua, deberemos prestar cada vez mayor atención a dos vectores fundamentales: la toma de conciencia y potenciar el criterio directivo frente a sus propios accionistas habituados a maximizar el beneficio en el menor tiempo posible. Con este enfoque, precisamente, se ha diseñado la malla académica del Posgrado de Desarrollo Directivo en negocios sostenibles, programa del que soy codirector académico.

P: Con este enfoque de toma de conciencia y convencimiento ¿Cuáles son las claves que debe tener en cuenta el directivo en su discurso para tener una comunicación influyente?

R:El directivo que afronta este cambio de modelo y estamos hablando en este sentido de altos directivos, quienes deciden las líneas maestras de la estrategia, creo que se enfrentan a un reto muy importante ante el nuevo paradigma: el de convencer a los accionistas que el nuevo escenario implica rendimientos económicos más lentos y seguramente menores. Si, creo que éste es el gran reto al que se enfrentan los directivos ante el cambio de modelo, lo cual mete de lleno en la responsabilidad a los accionistas y a los estados en el caso de empresas públicas.

P:También, uno de los ámbitos en los que he visto que se trabaja es un plan de mentoring. ¿Cuáles son los elementos esenciales del liderazgo? ¿qué se potencia en estas sesiones personalizadas?

R: Los elementos esenciales del liderazgo son ser buena persona, competente profesional, ser ejemplo y tener visión, sobre un sustrato de exploración, curiosidad y actitud de aprendizaje. Esa es la base. El liderazgo implica muchos aspectos y es una consecuencia; no debe ser una finalidad.

En las sesiones individuales que tenemos con los participantes de nuestros programas, potenciamos esto que acabo de comentar, orientando las mentorías a la realización de un plan de acción documentado, para que el directivo pueda aplicar a su realidad profesional las herramientas que considere, vistas en el programa.

Sin duda, este plan de mentorización es uno de los valores diferenciales de nuestros programas.

P:¿A qué sectores afecta más este cambio de paradigma y cuales lo están liderando?

R:Probablemente afectará más al principio, a aquellos sectores cuya actividad tenga un mayor impacto ambiental, pero al final acabará afectando al conjunto de la actividad, sin exclusión, porque el cambio de modelo que es preciso llevar a cabo, es inclusivo de manera integral.

Sobre qué sectores lo están liderando, diría que, salvo casos excepcionales, digamos que a la mayoría les afecta en vez de liderar el cambio y esto es especialmente importante. Los expertos son contundentes respecto a sus conclusiones sobre el cambio climático. Los datos y las evidencias son indiscutibles, por tanto, cuanto antes pasemos de la fase me afecta a lidero el cambio, mejor.

Ya veo que la sostenibilidad va a ser vector clave para los negocios y no sólo una tendencia del momento.

La cuestión es que no es una moda, sino una necesidad, para la que cada vez disponemos de menos tiempo. La esencia es saber si sabremos entender la ecuación que afrontamos, porque esta vez la adaptación no va de entorno, sino de algo mucho más profundo: esta vez va de reinventarnos desde el origen. Este es el reto.